
En el momento exacto llegaste arrasando mis días más tristes... Como el agua: barriendo, arrastrando, limpiando, purificando... Entraste en mi vida, la hiciste feliz... me regalaste A.L.As y me enseñaste a volar...
¿Qué hizo recoger nuestras alas, amor? Es tan fácil amarnos y tan difícil olvidarnos... ¿Qué misteriosa lección intentó darme la vida al ponerte en mis brazos? Fuiste luz, fuiste calor, fuiste pasión... tan efímera como una palabra, como un grito que se ahoga, como la vida misma.
¡Es tan cruel volver a pensar en nuestro amor! Es cruel reconocer que, aunque diste la espalda y te asustaste con las probabilidades de nueva vida, todavia
TE AMO...
Y aunque sé que, como el río, jamás volvés sobre tus pasos... llevás en cada gota un pedacito de mi vida.
No hay comentarios:
Publicar un comentario